Mostrando entradas con la etiqueta Parte de "I Remember When". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parte de "I Remember When". Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de enero de 2009

Los Amigos

Hacía sol, mas los bancos de piedra del parque seguían húmedos, pues por la mañana se había dado la posibilidad de que hubiera llovizna. Y así había sido.
Pero tal suceso no incomodaba a los jóvenes, y se sentaron sin más dilación. No era para ellos un estorbo, dicha humedad.
-¡Vamos a comprar unas birras! -sugirió Anîs, representando una escena improvisada de un hombre quien había bebido demasiado alcohol y va dando zumbos por la calle, esperando que a sus amigos les hiciera gracia.
-No, hombre, ¡que todavía no es hora de beber! -le siguió Aitor.
-¿Cómo le van a vender cerveza a uno que tiene nombre de licor? Para eso te bebes a ti mismo -le atacó Bruno.
Todos se rieron, causando un gran estruendo. Incluso la víctima de los comentarios, de quien eran las carcajadas de más volumen. Si se trataba de Bruno o de alguno de los otros dos chicos, no le importaba que se mofaran de su nombre.
-¡Sin beber estás más mono, licorcín! -lo remató Jandro.
Anîs le saltó encima, como si fuera a pegarle por tal burla. Pero no paraba de reir, y eso delataba sus intenciones.
Pero, de repente, a Aitor, que seguía sentado en el banco gozando del espectáculo que ofrecían los demás, podría decirse que se le encendió la bombilla. Una idea.
-¡Ya sé qué podemos hacer!
-Ay Dios, qué miedo me das...
Y los tres chicos restaron ansiosos a que expusiera su propuesta.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Los Ricos

Salgo del laboratorio de biología y veo que Julia me mira. Julia es rica, muy rica. Demasiado. Y lo peor de todo es que lo lleva con una naturalidad impresionante, equivalente a cero; un cero muy redondo. Se acerca a mí.
Hipocresía por doquier. Odio la hipocresía. Bueno, lo que realmente odio es a la gente hipócrita, y aquí, en frente de mí, está una de estas personas.
-Hola Bruno, ¿estás bien? -me pregunta mientras con su mano, fina como la de un pianista, airea su cabello.
-No me quejo...
-He oído que te vas a ir. Lo siento. No podré verte más, ni tú tampoco me verás a mí. Me sabe mal, pero así es la vida.
No me hables tú de que esto es la vida, porque tu vida se ciñe a que papá te compre un collar o un brazalete de oro o de plata o alguna otra cosa valiosa. Y si no te lo compra, ¿montas una rabieta?No me hables de que así es la vida...
-Lo siento, tengo que irme -la corto yo.
¿Quién te has creído que eres?¿Mi Diosa?Pues vas bastante desencaminada. Además, si lo que quieres es despedirte de alguien, no te acerques con aires de superioridad, que me pones de los nervios. ¿Pretendes que te mire?Oh, descuida, ya lo hago, miro y me pregunto si algún día recibirás tu merecido por ser así.
Odio los ricos que se comportan como ricos.